Mauricio Epsztejn—
Pese a que en la mañana del 6 de
julio el cielo se presentaba plomizo y amenazaba derrumbarse sobre la Ciudad de
Buenos Aires, los organizadores de la “Primera Feria de la Cooperación en
Flores” no se arredraron y, tal como lo tenían previsto, la montaron desde el
mediodía hasta las seis de la tarde sobre la Plaza Flores —cuyo nombre oficial
es Juan Martín de Pueyrredón —territorio de la Comuna 7 que incluye al barrio
porteño del mismo nombre.
La iniciativa formó parte de la
celebración del Día Internacional de la Cooperación, establecido por la Organización
de las Naciones Unidas (ONU) en diciembre de 1992 para festejarlo a nivel
mundial cada primer sábado de julio.
A los convocantes de esta feria
los movió, entre otros objetivos, la idea de institucionalizarla como modo de permitir
que los vecinos puedan encontrar, agrupados sobre un mismo espacio físico, a la
mayoría de los emprendedores que de modo autogestionado o cooperativo desarrollan
su actividad en el ámbito de la Comuna 7, para conocer en vivo y en directo cómo
desarrollan su labor, cuáles fueron los respectivos puntos de partida, qué obstáculos
debieron vencer, sus logros, las necesidades y desafíos que se les presentan en
la nueva etapa y, al mismo tiempo, apreciar, disfrutar, comprar y/o contratar
los productos y servicios que ofrecen.







