Sol Rodríguez Garnica--
| Violencia- Publicado por Agencia de Noticias CNA |
—Por favor, no pongas mi nombre de verdad.
—¿Por qué?
—No quiero. Todos los demás sí. A la historia no le cambies nada. Pero no quiero que digas mi nombre. Decí que me llamo Carolina.
En el colectivo Carolina viaja con las llaves en la mano. Antes le gustaba escuchar música durante el viaje, ahora siente que los auriculares la aislarían del mundo. Y ella no puede darse el lujo de no estar atenta, de irse del planeta por más que muchas veces sueña con eso. La última cuadra de las tres que la separan de la parada donde se bajó, la hace casi corriendo. No le importa si no saluda a algún vecino o si pisa al caniche de la verdulera.