viernes, 28 de febrero de 2014

El auto rojo. Cuentos. Jorge Tasín

Por: Mario Méndez —
Jorge Tasín
Conocí a Jorge Tasín hace más de diez años. Jorge co-dirigía, con Valmir, un brasileño aquerenciado en la Argentina, el Centro Conviven, especie de centro cultural, comedor, lugar de contención y de propuestas, a una cuadra de la Oculta, la Villa 15. La primera vez que lo vi no adiviné que fuera el co-director del lugar. Estaba pelando papas en la cocina, bromeando con las cocineras, jugando. Parecía uno más de los colaboradores que venían de la villa a trabajar en Conviven. Lo era, era uno más, era profundamente uno más. Pero además co-dirigía el espacio.
Jorge es Teólogo, uno de los fundadores del Programa Andrés, ensayista, pintor, poeta. Nos hicimos amigos no sólo porque trabajábamos juntos, claro. Teníamos y seguimos teniendo muchas coincidencias: entre otras que nos gusta juntarnos a charlar, a pelearnos por diferencias políticas, a reírnos. Que nos gusta escribir y que somos, orgullosamente, fanáticos de River.
Para la época en que lo conocí Jorge ya había publicado un par de libros en los que retomaba uno de los problemas centrales a los que ha dedicado su vida, su lucha: el problema de la adicción a las drogas, fundamentalmente entre los jóvenes pobres de nuestro país. Luego, en estos años, publicó La oculta. Vivir y morir en una villa miseria argentina y El Paco. La historia como fracaso. Hace ya unos años dejó Conviven para fundar un jardín maternal dentro de la 15, el hermoso jardín Sueñitos. Sigue, además, pensando en proyectos que enfrenten el tema de la adicción, de la lucha, con los locos, junto a ellos, para salir de la droga, para construirse una vida mejor. Y como si todo lo anterior fuera poco, Jorge Tasín publicó un bello libro de cuentos, El auto rojo, en una editorial neuquina, independiente: Ediciones con doble zeta. Sobre estos dieciocho cuentos es que quiero hablar, sobre estos cuentos, y otras cosas que irán saliendo, es que le propuse la entrevista.

Finales y Problemas de ajedrez

Los de febrero 2014

Problemas utilizados en publicidades
Por el Profesor José Pecora
Como ya dijimos, se han utilizado muchos problemas de ajedrez en interesantes campañas publicitarias, en las que además le agregaban para el público en general el incentivo de algún premio  para aquellos que enviaran la solución.
A título ilustrativo, además del problema que fue planteado en la publicidad del whisky Higlands Queen, vamos a mostrar otros dos propuestos en publicidades del brandy Masson, compuestos por George Koltanowsky.
George Koltanowsky-problema 1

Publicidad y ajedrez

Por: Profesor José Pecora—
En el sistema capitalista, uno de los objetivos más importantes a cumplir, es el de vender en forma masiva los productos industriales.  Para que la gente los adquiera, es necesario crear en el público la necesidad y para ello es fundamental la propaganda. El ajedrez en muchos casos, hace que sea eficaz el mensaje publicitario y puede ser de utilidad para tales fines. Los publicistas conocen esto y usan para sus avisos cuestiones relacionadas con el ajedrez con cierta frecuencia.
En sus comienzos, la publicidad se limitaba simplemente a mostrar las bondades y virtudes de tal o cual producto, mostrándolo con alguna ilustración sencilla, lo mismo que la marca, para seducir a un potencial comprador. 

Galería de fotos: Horacio Iannella en Isla Negra

Cuando nuestro amigo, el fotógrafo Horacio Iannella, anduvo por Isla Negra, Chile, visitó la casa donde vivió el poeta Pablo Neruda. Aquí publicamos algunas de las fotos que nos obsequió para la galería, entre las que se ve la mesa de madera hecha por el poeta con los materiales que él y su mujer rescataron de un navío naufragado en las cercanías.















viernes, 31 de enero de 2014

Homenaje a Juan Gelman

(Buenos Aires 3/05/1930-D.F. Méjico 14/1/2014)
Composición fotográfica: Lucas Racciatti
Selección de otros poemas: Ma. Mercedes Alemán

El atado

 Escribir sin contar es como vivir sin vida. Las palabras serán inocentes, pero no su relación. El contador traza una columna del “debe” y otra del “haber” y en la última anota los silencios que supo conseguir. Con las caras de una palabra quisiera hacer piedras y mirarlas todas hasta el fin de mis días. Esas caras siempre tienen otras fugitivas de la boca. Morder la piedra, entonces, es la tarea del poeta, hasta que sangren las encías de la noche. En esa noche navegará sin rumbo fijo, desconfiado de todo, en especial de sí, mirando espejos que cantan como sirenas que no existen. El poeta se atará al palo mayor de su ignorancia para no caer en sí mismo, sino en otro país de aventura mayor, muerto de miedo y vivo de esperanza. Sólo el dolor lo unirá muerto vivo al vacío lleno de rostros y verá que ninguno es el suyo. Y todos serán libres.

El atado

Fútbol, amistad y pasión entre unos y ceros

Por Sebastián Jablonka—
A lo largo de los años, el fútbol se ha convertido en algo más que un deporte. En nuestro país, especialmente, significa amistad, camaradería, compañerismo; representa a buena parte de la sociedad y forma parte de su estilo de vida, de su pasión. Al mismo tiempo, el fenómeno de Internet ha permitido conectar a personas de diferentes partes del mundo, formar o rencontrar familias, amigos, etc. Y suceden cosas interesantes cuando fútbol e Internet se juntan. Cosas que trascienden a ambas.
Hat-trick es una palabra que en el lenguaje futbolístico (más que nada europeo) se emplea cuando un jugador marca tres goles en un partido –triplete podría ser una traducción aceptable-. Hattrick es también un juego de fútbol online, desarrollado en Suecia, que nació el 30 de agosto de 1997 y que ha sabido reunir a más de 1 millón de personas simultáneamente, en más de 120 países y 53 idiomas.
Un manager virtual

Silencio

Alfredo Mera
Siempre que pueda, quien decida mudarse tiene que contemplar sobre todo el momento en el año en que lo va a hacer. Deben priorizarlo por sobre el estado general del edificio o la vista del departamento o la suficiencia del espacio. Lo más importante es saber quienes viven inmediatamente arriba o a los costados y eso, en general, no sucede en verano. Yo debía conseguirme algo urgente (Carla no me quería más en su casa) y no pude esperar a marzo. Me instalé en febrero en Villa Crespo, barrio que para esa altura estaba mayormente despoblado por el éxodo a Miramar y me alquilé un dos ambientes en un segundo de tres pisos por escalera. Acá conocí a Guillermina y si hubiera acertado en el tiempo, habría podido esquivar la historia.
Por más que siempre aparezcan imprevisibles, hay que tratar de calcular de antemano lo que  viene. Algo hice. Por ejemplo, en el tercero, el único con tres habitaciones y que por lo tanto no tenía  vecinos, estaba a la venta y lo tenían bastante caro. La ecuación era breve. Punto a favor: Silencio por un buen rato. Punto en contra: Incertidumbre. Al lado mío me dijo Elsa, la dueña de mi nuevo hogar, que vivía una sanjuanina que estaba de vacaciones con sus padres. Le pregunté si tenía novio y me respondió que no sabía, pero que era divina y que había venido a estudiar. Punto a favor: Joven que vive sola, aparentemente linda. Punto en contra: Ser divino para una señora como Elsa puede que no se refiera a belleza y onda y te limita expectativas. Además, y pido perdón de antemano si ofendo a alguien, no conocía a ninguna mina linda de esa provincia.

Así mi corazón te añorará

Por Ma. Mercedes Alemán—
Luis Alberto Spinetta
Hace unos días (23 de enero) recordábamos la fecha en que nació Luis Alberto Spinetta, dentro de otros pocos se cumplirá la de su muerte (8 de febrero). Lo que a mi me sigue sorprendiendo es su existencia.
No pienso analizar la vida del músico, porque no estoy a la altura de las circunstancias. Tampoco voy a entrar en una competencia de fanatismos porque estoy segura que la pierdo. Pero sí pienso hacer un pequeño repaso de situaciones que vinieron a mi cabeza y que aparecen bastante seguido.
Recuerdo el día de la muerte de Spinetta, y creo que los de mi generación lo vamos a recordar toda la vida. Creo que vamos a contar una y otra vez dónde estábamos, con quien, cómo impactó la noticia y cuál fue nuestra primera reacción. Lo vamos a contar siendo viejos y tal vez, como la muerte de Gardel en la novela de María Elena Walsh, nos ocupemos de dejar inmortalizado ese momento en las letras. Tal vez vieja le cuente a mis nietos y sobrinos nietos cuando llamé a mi hermano:
“-Che ¿sabes una cosa? Se murió Spinetta.