miércoles, 30 de septiembre de 2015

Un Ovillo de trazos para reafirmar el Día del Derecho a la Identidad

Mario Méndez—
Hará unos cuatro meses, promediando el mes de abril, la muy querida y reconocida escritora Paula Bombara convocó a varios amigos, colegas entre los que tengo la suerte de estar, a colaborar con una campaña de Abuelas de Plaza de Mayo. El objetivo era ayudar a que se consolidara un viejo anhelo: que el día 22 de octubre (día en que las Abuelas comenzaron su lucha), declarado Día Nacional del Derecho a la Identidad, cambie su estatus en las celebraciones escolares: que esta efeméride, que hoy por hoy no implica una obligatoriedad para el tratamiento del tema en el ámbito escolar, se convirtiera en una fecha significativa en ese calendario y fuera objeto de reflexión y trabajo.
En Abuelas, como es obvio, están convencidos de que pensar la identidad desde las aulas, con nuestros futuros ciudadanos, para elaborar reflexiones y actividades creativas, implicará un crecimiento de nuestra sociedad. Los autores invitados por Paula opinamos lo mismo, sin duda. Incluso, me permito agregar, nos preocupamos cuando escuchamos que, en algunas escuelas, a veces hay resistencias para conmemorar el 24 de marzo como Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia.

La convocatoria de Paula era un bello desafío. En concreto, se trataba de escribir un pequeño texto dirigido a los chicos, que podía ser una microficción, una poesía, una crónica o lo que se nos ocurriera. Tenía, claro, que rondar el tema del Derecho a la Identidad, aunque desde los equipos de Difusión y Educación de Abuelas, nos aclaraban que no era necesario que tomáramos como eje la restitución de la identidad de los nietos ni la lucha de las Abuelas; textualmente, nos decían que “nos interesa que aborden este derecho en su sentido más amplio. Pueden ser un texto del género y del tono que deseen, en clave de humor, de terror, de pregunta retórica, lo que deseen. Cuanto más diversidad, más ampliamente estaremos representando este derecho”. 
Finalmente, nos contaban que los textos serían ilustrados por otro grupo de ilustradores amigos, también interesados y preocupados con el tema, y que luego se subirían a la Web de Abuelas -www.abuelas.org.ar- para que pudieran descargarse desde cualquier escuela, institución o persona interesada. En este sentido, el material tendría tres formatos diferentes: postales para que los docentes pudieran trabajar en las aulas; afiches con el mismo fin pero que también pudieran servir para las carteleras de las escuelas, y por qué no la habitación de algún niño o niña; y, finalmente, la muestra, con las obras en su mayor tamaño, para exponer en cualquier espacio amplio.
Al principio, cuando comenzó la convocatoria, la versión impresa, por una cuestión de costos, era una quimera. Hoy, a pocos días de la presentación, ya no lo es: la Subsecretaría de Juventud, del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, imprimió dos muestras con los 12 textos ilustrados, y editó 1.200 posters y 1.200 postales que ya están disponibles en la sede de Abuelas. Por su parte, el Ministerio de Educación, a través del Plan Nacional de Lectura, financiará dos pequeños libros, con seis de estas obras en cada uno, que se distribuirán gratuitamente a través de los referentes del Plan en todo el país. 
Así que los convocados nos pusimos a escribir, y hubo un ida y vuelta de preguntas, comentarios e intercambios de textos que nos enriquecieron. Incluso, a la hora de pensar un título, tuvimos que opinar, proponer y discutir hasta que al fin quedó “Ovillo de trazos”, que nos gustó a todos.
En pocos días los textos de Adela Basch, Silvia Schujer, Franco Vaccarini, Ricardo Mariño, Andrea Ferrari, María Teresa Andruetto, Laura Devetach, Iris Rivera, Laura Escudero, Liliana Bodoc, Paula Bombara y un servidor, en forma de bellas postales, posters y banners, con ilustraciones de Max Aguirre, Diego Moscato, Elissambura, Marcela Calderón, Viviana Bilotti, Cristian Bernardini, Pablo Bernasconi, Poly Bernatene, Gabriela Burin, Alina Sarli, Matías Trillo y Ximena García, serán presentados en sociedad.
La cita es el viernes 9 de octubre a las 12, en la Casa por la Identidad del Espacio Memoria (ex Esma). La idea, que los textos, las ilustraciones, la reflexión y el compromiso sigan recorriendo nuestras aulas. Que la memoria y la lucha persistan.
Estamos todos invitados, todos convocados. Así nos lo dicen las queridas Abuelas, en sus propias palabras:

“Los nietos y nietas que buscamos ya son hombres y mujeres, muchos de ellos tienen hijos, nuestros bisnietos. Esos niños también desconocen su verdadero origen. En este sentido, el trabajo en la escuela cobra gran importancia, tanto para llegar a ellos como para garantizar que nunca más un niño o niña sufra la violación de este derecho inalienable. Las Abuelas convocamos a seguir trabajando colectivamente para seguir promoviendo este derecho, porque mientras esté en duda la identidad de una persona, está en duda la identidad de todos”.

1 comentario:

  1. El artículo Ovillo de trazos me gustó mucho por la claridad de la información, por acercarme la intensa labor de Abuelas y los escritores e ilustradores comprometidos con el proyecto. Por la alegría de saber que nuestro Ministerio de Educación está presente.

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