sábado, 28 de febrero de 2015

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Por el profesor José Pecora--
No cabe ninguna duda que las mujeres en el mundo tienen cada vez una participación mayor en actividades y trabajos que antes eran exclusivos para los hombres, y esto también se ve reflejado en el ajedrez. Es un hecho real que el ajedrez femenino está viviendo una edad de oro, ya que jamás hubo tantas jugadoras y de tanto nivel, y eso se debe en gran parte a las hermanas Polgar, que marcaron un antes y un después, del mismo modo que en nuestro país eran escasos los que hablaban de tenis antes de Guillermo Vilas.
Guillermo Vilas popularizó el tenis en nuestro país

Antes de la irrupción en el mundo del ajedrez de las hermanas Polgar, eran muy pocos los países en los que las mujeres se dedicaban en forma masiva a la práctica del ajedrez. Una excepción muy grande era la república de Georgia, en la cual, uno de los regalos de boda más importantes para las mujeres era un juego de ajedrez.  
El ajedrez femenino en dicho país tiene una larga tradición y debido a esto han surgido grandes jugadoras, como las ex campeonas mundiales Nona Gaprindashvili y Maia Chiburdanitze, entre otras.
        

Ex campeonas mundiales Nona Gaprindashvili y Maia Chiburdanitze 
Previo a esto tenemos que remontarnos algunas décadas anteriores a la segunda guerra mundial, para encontrar una jugadora importante que pudiera enfrentarse a los hombres de igual a igual. Tal es el caso de la inglesa por adopción Vera Menchik de Stevenson (Praga 1906, Londres 1944). 
Hija de padre checo y madre inglesa, en 1921 emigró con su familia a Inglaterra. Fue campeona mundial de ajedrez desde 1927 (fecha en que se creó el título femenino) hasta su muerte. En 1937 se casó con el británico R. H. Stevenson y consiguió la ciudadanía inglesa. Falleció prematuramente durante un bombardeo aéreo durante la Segunda Guerra Mundial, quedando el mundo privado de su talento.
Vera Menchik fue la primera mujer que consiguió la categoría de maestro. Su mejor resultado en las grandes competiciones masculinas fue el segundo puesto, empatada con Rubinstein, en el torneo de Ramsgate de 1929, a sólo medio punto de Capablanca, vencedor del mismo.
Ex campeona mundial Vera Menchik de Stevenson
Hace alrededor de tres décadas los chinos empezaron a jugar al ajedrez en serio, imitando los métodos de entrenamiento soviéticos y teniendo como objetivo formar a un campeón del mundo. No tardaron en comprender que iba a ser muy complicado en una primera etapa crear la copia china de Anatoly Karpov, así que, metódicos ellos, decidieron empezar formando a jugadoras que compitieran con las georgianas, mucho más asequibles. Tomaron nota del método Polgar y crearon una escuela especial para enseñar a las niñas a jugar al ajedrez. Esto funcionó bien. Ganaron a las georgianas, pero no se conformaron con eso y poco a poco fueron subiendo de nivel, hasta el punto de que una de sus alumnas, Hou Yifan, batió el récord de Judit, se convirtió en gran maestra a los 14 años, ya es la campeona mundial y tanto ella como los hombres formados por los chinos han alcanzado los niveles más altos de competición. (ver edición Nº 29- setiembre 2014: La revolución del ajedrez en China)
Actual Campeona mundial Hou Yi fan
Este auge del ajedrez femenino que es una muy buena noticia, ha causado en determinados ámbitos conservadores de la FIDE (Federación Internacional de Ajedrez) un cierto revuelo y la presencia en los torneos de muchas jóvenes y bellas mujeres, en lugar de ponerlos contentos, por el bien del espectáculo, los ha llevado a dictar una normativa sobre cómo deben ir vestidas las jugadoras.
En dicha reglamentación, se regulan la longitud de las faldas y la amplitud de los escotes, determinando además, cuantos botones de una camisa pueden estar desprendidos. Estas reglas se han aplicado por primera vez en el campeonato europeo de 2012.
Ex campeona mundial Alexandra Kosteniuk deberá abotonarse más su camisa

Natalia Zukhova va a verse obligada a utilizar un escote menos pronunciado

La francesa Jessica Basland tendrá que usar otro pullover
La única medida razonable es la prohibición de usar sombreros de cualquier tipo, para evitar que allí oculten algún transmisor y hagan trampas. 
Sopiko Guramashvili ya no podrá usar más sombrero

Las jugadoras por supuesto que están en contra, opinan con mucha razón que todo esto es un disparate y que las normas de vestimenta deberían aplicarse a los hombres que van mucho peor vestidos que ellas. El tiempo dirá si estas disposiciones seguirán vigentes o caerán en desuso.

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