lunes, 30 de junio de 2014

Mudanza

Ma. Mercedes Alemán—

Varias cosas me quedé pensando respecto a la mudanza y quizá me mueva el hecho de emprender una, pequeña, pero mudanza al fin.

Dejar, como vos decís, ensoñaciones es en algún punto convertirse en el fantasma que va a habitar esos lugares. Uno cree cuando arrulla a un niño muy niño (que no va a recordar ni el canto, ni a la persona, ni su llanto, ni el motivo) que algo de eso queda en el niño. Supongo que lo que pasa es que los niños dormidos despiertan una ternura muy grande, gigante, y uno cree que el pequeño se conmueve como uno y que, entonces, el canto lo modifica. Pero el modificado es quien canta y mira dormir. Con los lugares pasa algo parecido, uno cree que las paredes absorben lo vivido. Que los objetos en general lo hacen, como si fueran permeables y/o sensitivos. Pasa entonces, cuando uno abandona (o simplemente deja un lugar) que cree haber modificado ese espacio tanto como el espacio modificó a uno. Uno, cuando digo uno hablo de mi, pero vista desde afuera, está convencido de que queda en el lugar habitado el fantasma de lo que supo ser en él.

Cuatro versiones de Judas

Mario M. Méndez—

Con el programa Bibliotecas para armar, ya lo he mencionado en esta suerte de columna que tengo en unoytres.com.ar, realizamos en Hebraica un ciclo de cine cuyo eje es el villano, el antagonista reconvertido en protagonista. No hay mayor villanía que la traición, y el epítome del traidor es, diría que sin duda alguna, Judas. Judas, podría decirse, es el nombre mismo de la traición. Judas es el acólito que vende al maestro, por treinta viles monedas (el precio de un esclavo, dicen algunos, o de un burro), a un maestro que, se supone que él lo creía firmemente, era nada menos que el hijo de Dios.

Final del primer tiempo

Sebastián Jablonka—

Llegamos a la mitad del Mundial (posiblemente el mejor de los últimos 20 años y por qué no de la historia) y estamos en condiciones de hacer un breve balance de lo acontecido en materia estrictamente futbolística con la Selección Argentina.

Hay dos opciones a la hora de elegir de qué manera encaramos este análisis: partiendo de las estadísticas, por un lado, o de la calidad demostrada en el campo de juego. Vamos a dejar los números para el final.

¿Es el ajedrez extraterrestre?

Prof. José Pecora—

Un viejo dicho popular dice en referencia a los ocupantes de cárceles y manicomios que allí “no son todos los que están y no están todos los que son”. Tal parecería ser el caso del actual presidente del ente regulador mundial del ajedrez (FIDE, Federación Internacional de Ajedrez), que también fue   presidente de la República de Kalmukia, entre 1993 y 2010, el excéntrico millonario Kirsan Ilyumzhinov, quién afirma que el ajedrez fue traído a nuestro planeta por los extraterrestres.

En declaraciones efectuadas hace algún tiempo al diario británico “The independent” afirmó que el ajedrez es “un juego cósmico” y que fueron los alienígenas quienes los introdujeron en la tierra.

Finales y problemas de ajedrez

Junio 2014 y sus problemas

Prof. José Pecora—

Capablanca contra el marciano
Capablanca

En ajedrez, aparte de los finales y problemas para resolver con continuaciones de juego real, existen composiciones artísticas de todo tipo, que toman como base el ajedrez y sus reglas, pero que invitan a resolver cuestiones de fantasía, muchas de las cuales van acompañadas de algún relato o leyenda. Tal es el caso de la composición que veremos a continuación.

Páginas de historia: La causa de Malvinas

Osvaldo Riganti—

La causa de Malvinas está vinculada a las caras reivindicaciones de la patria casi desde sus albores. Fue un itinerario complicado de ocupaciones y abandonos hasta que en 1833 se produjo su ocupación por los ingleses y luego superó la heroica resistencia del gaucho Rivero.

Las reclamaciones por la usurpación se sucedieron a través de los años. El 9 de setiembre de1964 el representante argentino ante la ONU, doctor Ruda efectuó en ese organismo un gran alegato que derivó en el reconocimiento de la situación de litigio. Hubo altivas posiciones en los foros internacionales hasta que en 1982 se produjo uno de los episodios más trágicos de nuestra historia.

Páginas de historia: Copa de las naciones

Osvaldo Riganti —

Aunque el Mundial de Fútbol 2014 organizado por la FIFA que se está disputando en Brasil parece haber borrado de la agenda y del mapa cualquier otro acontecimiento deportivo, cuando las aguas se aquieten, paulatinamente cada cosa volverá a ocupar el lugar y la valoración histórica que le corresponden. Dado que el presente torneo todavía retendrá por semanas la principal atención del público, vale la pena no dejar pasar la recordación de otro gran acontecimiento deportivo.

En junio se cumple medio siglo desde que Argentina lograra en Brasil el máximo halago de su historia futbolística hasta ese momento: el primer título intercontinental.

Páginas de historia: Asesinato de Vandor

Osvaldo Riganti—

Augusto Timoteo Vandor nació el 26 de febrero de 1923 en Bovril, Entre Ríos. Fue suboficial de la Armada y pidió su pase a retiro a los 24 años. Luego comenzó a trabajar en la fábrica Philips, en Saavedra, en el límite de la Capital. Allí le afloró rápidamente su vocación gremial y fue ocupando posiciones al revelarse como un hábil luchador y negociador. En 1954 tuvo protagonismo en una huelga por mejora de salarios.

Instalada la Libertadora, su creciente prestigio entre las bases movió a los tiranos a perseguirlo, encarcelarlo y hacerlo despedir de Philips.

Al triunfar Frondizi la actividad gremial volvió a desarrollarse, al principio sin problemas. Así Vandor quedó al frente de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y, en 1968, ocupó puestos destacados en la Confederación General del Trabajo. Por entonces su trayectoria era pródiga en sonados episodios.