Osvaldo Riganti—
En sus albores, Racing Club sucedió a
Alumni en la disputa por la hegemonía en el fútbol argentino, tanto por
cosechar campeonatos a granel como por la exquisitez de su juego.
En 1965 al asumir la dirección técnica
del plantel su ex jugador Juan José Pizzutti, con el equipo en el fondo de la
tabla, venció en su cancha al hasta ahí puntero, River Plate, por 3-1. Desde
esa tarde el grito de guerra de la hinchada “académica” fue el “Y ya lo ve//y ya lo ve //es el equipo de
José”. El “Juan José” había dado paso al “José” a los fines de la rima y
como “José” quedó incorporado a la
liturgia racinguista.
Al incursionar Fernando Marín en Racing,
con su gerenciadora “Blanquiceleste S.A.”, rápidamente todo el mundo,
racinguistas y adversarios, identificaron que detrás del personaje y la sigla
sólo había un interés empresario por liquidar la sociedad civil y quedarse con
el club para transformarlo en sociedad anónima. Por eso las hinchadas de quienes
competían con Racing le cantaban de modo despectivo: “A esa empresa//le tenemos que ganar”.
Racing con la nueva estructura afrontó
quebrantos que culminaron con el accidentado ciclo de “Blanquiceleste S.A.” y
Fernando Marín, a quien pese, a tal antecedente, el presidencia Macri premió
colocándolo al frente de “Fútbol para todos”.